La Ópera en el Romanticismo: Evolución y Exponentes Clave

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La Ópera en el Romanticismo

Este género, que nació en los primeros años del Barroco en Florencia y que se extendió y floreció por los diversos países europeos, modernizándose en el Clasicismo con las geniales óperas de Mozart, llega a su cumbre en el siglo XIX, en la época del Romanticismo, donde los asuntos épicos o mitológicos son sustituidos por lo cotidiano o lo trágico, en las grandes historias de la ópera romántica tan aplaudidas por el público de la época.

Los estilos nacionales se diferencian claramente con respecto a la época anterior, y así tenemos que hablar de la ópera italiana, alemana o francesa.

La Ópera Italiana

La ópera italiana comienza con el belcantismo de Bellini, Donizetti y Rossini. La obra más destacada de este periodo será El barbero de Sevilla de Rossini.

Pero será Giuseppe Verdi (1813-1901) quien supondrá la culminación de toda la tradición operística italiana, destacando títulos como Nabucco, La traviata o Aida, que se caracterizan por el interés de los argumentos de tipo historicista o romántico, por la acertada explotación de la voz humana en sus diferentes categorías y por el magistral uso de los coros.

Aún tenemos que hablar de otro compositor que cierra toda una etapa de la ópera italiana: Giacomo Puccini (1858-1924), quien trabajó con una gran belleza las extensas melodías de los protagonistas, así como los acompañamientos orquestales. Entre sus obras debemos destacar: La Bohème, Turandot, Tosca o Madame Butterfly.

La Ópera Alemana

El gran compositor de la ópera alemana del siglo XIX será Richard Wagner. Siempre consideró el idioma alemán como el más idóneo para sus óperas y la historia ancestral y mitológica de su país como la fuente absoluta de sus dramas. Entre sus óperas más destacadas podemos citar Tannhäuser, Parsifal (una historia del Santo Grial), la tetralogía El anillo del Nibelungo o Tristán e Isolda. Wagner consideraba la ópera como la obra de arte total en la que se dan la mano las distintas expresiones artísticas: escénica, plástica, dramática, literaria y, por supuesto, musical, siendo el creador de elementos novedosos como el “leitmotiv” que representa de forma musical los personajes o ideas importantes del drama, aportando de esta manera cohesión y unificación a toda la obra.

La Ópera Francesa

Debemos destacar también la ópera francesa, en la que sobresale por su brillantez la ópera Carmen de Georges Bizet, una historia de amor, celos y muerte ambientada en Andalucía en la época de la ocupación napoleónica.

La Zarzuela Española

Por último, en España hablaremos de la zarzuela, formada por obras teatrales de carácter ligero en las que se alternan partes habladas y cantadas, y destacan obras como La verbena de la paloma o El barberillo de Lavapiés.