La Poesía y la Novela Española de la Posguerra

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Década de los años 60 o “poesía de la experiencia”

Un numeroso grupo de poetas, que se dan a conocer en los años sesenta, reacciona contra la poesía social y entienden la poesía como un medio para sondear la intimidad y la experiencia personal sin renunciar al tono de denuncia. Los aspectos cotidianos o anécdotas mínimas son importantes (la infancia perdida, la amistad, el paso del tiempo y la nostalgia que acarrea, la protesta ante una realidad vulgar, episodios personales…), pero las enfocan desde la ironía o la distancia. En su estilo rechazan los acentos exaltados de la poesía anterior y optan por el tono coloquial, personal, matizado por el humor, la ironía, las citas encubiertas de otros autores; intentan una “conversación” íntima e inteligente con el lector.

Este grupo supuso una renovación importante en la poesía y su influencia perdura hoy día. Destacan numerosos poetas: Gil de Biedma, con su obra Compañeros de viaje, Claudio Rodríguez (Don de la ebriedad, Alianza y condena), Ángel González (Tratado de urbanismo), Francisco Brines (Palabras a la oscuridad), José Ángel Valente (Poemas a Lázaro), José Hierro (Cuanto sé de mí) Caballero Bonald, Carlos Barral, etc.

“Los Novísimos” (década de los 70)

En 1970 aparece una famosa antología titulada Nueve novísimos poetas españoles, compilada por el crítico José Mª Castellet. En ella aparecen una serie de poetas (Pere Gimferrer, Guillermo Carnero, Leopoldo Mª Panero, José Mª Álvarez, Vicente Molina Foix, Ana Mª Moix…) que cambian radicalmente los temas y el estilo de la poesía del momento.

Temas

Sus temas se inspiran en la nueva sociedad de consumo: el cine americano y sus iconos (Marilyn...), el jazz, la guerra del Vietnam, la influencia de la TV, la música folk, el erotismo… con tonos inconformistas y provocadores.

Estilo

El estilo es novedoso y experimental: imitan el collage mezclando versos y temas dispares, imágenes de clara influencia surrealista, léxico cultista, imágenes y ritmos de procedencia modernista… Defienden la autonomía del arte y la libertad de inspiración. Una vertiente de esta poesía es la llamada poesía “culturalista”, que busca sus fuentes de inspiración en temas del Renacimiento italiano, de los grandes nombres del arte o de la cultura, por ej. Antonio Colinas o G. Carnero. Obras y autores destacados: Pere Gimferrer, con La muerte en Beverly Hills; Leopoldo Mª Panero (Así se fundó Carnaby Street); Antonio Colinas, Sepulcro en Tarquinia, etc.

Década de los años cuarenta: La novela “existencial”

En los primeros años de posguerra se produce un estancamiento en el género narrativo, condicionado por la fuerte censura y por la situación del país. La aportación más interesante viene de la mano de Camilo José Cela, con La familia de Pascual Duarte (1942), y de Carmen Laforet, con su primera novela Nada; a los que podemos añadir la primera novela de Miguel Delibes, La sombra del ciprés es alargada, o El camino. El rasgo común a estas novelas es una temática centrada en la amargura de la vida cotidiana, el sentimiento de soledad, la frustración de las ilusiones individuales, el vacío existencial o la muerte. Los protagonistas son individuos marginados (Pascual Duarte es una especie de psicópata de la España “profunda” forzado al crimen por su temperamento y las circunstancias adversas…), o desorientados y angustiados.

El estilo es poco innovador, continúa la estética realista y el tono confesional (son novelas escritas en 1ª persona), con cierta tendencia a extremar las notas desagradables: es lo que se ha denominado corriente “tremendista”.

Otro tipo de novela, llamada “idealista”, ensalza los valores tradicionales del franquismo o de la falange, como en La fiel infantería, de García Serrano. Su valor literario es escaso.

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