Recogida y Conservación de Muestras de Orina: Métodos Esenciales para el Diagnóstico Clínico

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Recogida de Orina para Estudio Bacteriológico

En estos casos, es preferible tomar una muestra de emisión limpia de la mitad de la micción. A veces, es necesario llevar a cabo un sondaje o una aspiración suprapúbica de la vejiga. Los cultivos bacteriológicos deben sembrarse inmediatamente. Si ello no es posible, la orina se conservará a 4ºC hasta el momento del cultivo y durante un periodo no superior a las 12 horas.

Procedimiento de Recogida

  • En el varón: Es preciso exponer adecuadamente el glande, limpiar con una solución antiséptica suave y secarlo.
  • En la mujer: Se le pedirá que se arrodille sobre un orinal o que se mantenga de pie sobre este. La paciente o la enfermera, usando guantes estériles, separará los labios menores con el fin de exponer el orificio de entrada y los mantendrá separados durante toda la operación. Se limpiará cada lado del meato urinario con torundas jabonosas, enjuagando después con torundas estériles empapadas en agua.

Es preciso recoger entre 30 y 100 ml de orina para el estudio.

Técnicas Especiales de Recogida

Sondaje Uretral

Se realiza cuando el paciente no puede efectuar la micción por sí mismo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, al introducir una sonda en la uretra o en la vejiga, se puede producir una infección.

Aspiración Suprapúbica

Se aspira la orina con jeringa y aguja por encima de la sínfisis del pubis y a través de la pared abdominal hasta penetrar en la vejiga. Este método se utiliza para cultivos anaeróbicos, cultivos problemáticos en los que no es posible descartar la contaminación y en lactantes. No suele presentar complicaciones.

Cateterización Uretral

Los catéteres uretrales se insertan mediante un cistoscopio por cada meato uretral. Primero, se recoge la orina vesical separadamente de cada pelvis renal, se etiqueta con "izquierda" o "derecha", y a continuación se realiza una muestra de lavado vesical. Esta técnica puede utilizarse para distinguir la infección de la vejiga de la del riñón.

Muestra de Emisión (Técnica de los 2 o 3 Vasos)

Los urólogos utilizan la técnica de los 2 o 3 vasos para establecer de forma aproximada el origen de las células y bacterias que se encuentran en la orina del paciente varón.

  • Primer vaso (20-30 ml iniciales): Se recoge en un envase estéril. Esta orina contiene elementos de arrastre uretral junto a otros de origen vesical o renal.
  • Segundo vaso (resto de la orina): Se recoge en un segundo vaso estéril. En él encontramos células, bacterias, etc., procedentes de la vejiga, uréteres y riñones, pero muy pocos elementos uretrales.
  • Tercer vaso (opcional): Si se emplean 3 vasos, el paciente interrumpe la micción y recibe un masaje prostático. La muestra recogida a continuación contendrá líquido prostático junto a elementos renales y vesicales.

Muestras para Citología

Una recogida de orina de 2 horas tras desechar la primera micción matinal permitirá obtener células frescas procedentes de la vía urinaria. Cuando se recoge orina para la valoración de células tumorales, se toma un volumen normal de alcohol al 50% mezclado con un volumen de fijador. La orina no fijada debe ser refrigerada inmediatamente y enviada al laboratorio en el plazo de 1 hora para evitar la destrucción celular.

Transporte, Almacenamiento y Conservación de Muestras de Orina

En general, muchas de las sustancias que se determinan, así como las células, se conservan mejor cuando la refrigeración va acompañada de un pH ácido (aproximadamente pH 6). Las determinaciones cuantitativas de creatinina y proteínas sobre muestras de 24 horas se realizan manteniendo estas muestras en refrigeración y sin añadir conservantes.

La congelación es útil para tratar partes determinadas que se van a usar para pruebas químicas cuantitativas. Además, puede ayudar a retrasar la pérdida de sustancias lábiles (urobilinógeno, bilirrubina y porfobilinógeno). A menudo se utilizan conservantes químicos para la conservación, actuando estos como agentes antibacterianos y antimicóticos, y algunos, como los compuestos de mercurio, permiten conservar las células.

Conservantes Habituales

El conservante utilizado dependerá de la sustancia que va a ser analizada y del método que se va a utilizar. Los más habituales incluyen:

  • Ácidos minerales
  • Ácido ascórbico
  • Ácido bórico
  • Ácido benzoico
  • Fenoles
  • Timol

Lógicamente, nunca han de emplearse estos conservantes cuando se vaya a realizar un estudio bacteriológico.