El Reinado de Carlos III: Reformas Ilustradas y el Motín de Esquilache

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Carlos III llegó a la península con una obra de gobierno muy considerable y acreditada en Nápoles. Dedicó todas sus actividades a la europeización de España, esto es, la introducción del espíritu ilustrado en el gobierno, la administración, la sociedad y la cultura del país. Las reformas previstas, mayor centralización del aparato estatal, racionalización administrativa, difusión de la cultura, fomento de la agricultura y la industria, defensa de la libertad de comercio, si bien estaban encaminadas a mejorar la situación de sus súbditos, se realizaron sin la participación de éstos en los asuntos públicos.

Los Primeros Ministros y la Política de Reformas

Hasta 1766, la política española estuvo dirigida por dos ministros italianos: el marqués de Esquilache (ministro de hacienda y Guerra) y el marqués de Grimaldi (secretaría de Estado) quienes promovieron el ascenso de políticos españoles en el Consejo de Castilla, como el conde de Campomanes y el conde de Floridablanca.

La Crisis del Trigo y el Motín de Esquilache

En 1765 se decretó la libertad del precio del trigo, para estimular la competencia, pero esta medida fue contraproducente ya que las malas cosechas de los dos últimos años junto con el almacenamiento del grano por los especuladores, dispararon los precios y provocaron la escasez. El descontento fue creciendo a medida que faltaba el pan y aparecía el hambre y así en marzo de 1766 estalló una revuelta popular en Madrid conocida como el motín de Esquilache. La excusa fue un decreto por el que se prohibía el uso de capas largas y sombreros de ala ancha que ocultaban la identificación y servían para esconder armas, por lo que debían sustituirse por la capa corta y el sombrero de tres picos. La norma iba dirigida a reducir la delincuencia y formaba parte de un conjunto de medidas, decretadas por Esquilache, para mejorar la limpieza y sanidad de Madrid y otras ciudades, medidas que fueron criticadas y rechazadas. Parte del pueblo de Madrid se amotinó y asaltó e incendió la casa de Esquilache. Carlos III se retiró a Aranjuez donde cedió a las peticiones de los amotinados, entre ellas, la primera, la destitución de Esquilache. El motín se extendió a otros pueblos y ciudades y en todas partes el motivo de la protesta fue la escasez y carestía del pan.

Consecuencias del Motín

Las consecuencias del motín fueron importantes:

  • Carlos III destituyó a Esquilache y puso al frente del gobierno al conde de Aranda, prosiguiendo la política de reformas pero evitando cambios radicales.
  • Se decretó la expulsión de los jesuitas (1767) acusados de ser los promotores del motín. Esta medida, que formaba parte de la política regalista del rey, ya había sido aplicada en Francia y Portugal e iba encaminada a recortar el poder (político, docente, económico) alcanzado por la Compañía de Jesús. Carlos III mantuvo tensas relaciones con los Papas, ejerció con autoridad el Patronato regio y limitó las actuaciones de la Inquisición.