Los Reinos Cristianos de la Península Ibérica: Siglos XII y XIII

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Los Cuatro Grandes Reinos Cristianos de la Península Ibérica

Entre mediados del siglo XII y principios del siglo XIII, se consolidaron los cuatro grandes reinos cristianos en la Península Ibérica. Estos fueron:

  • La Corona de Castilla
  • El Reino de Portugal
  • El Reino de Pamplona (posteriormente Navarra)
  • La Corona de Aragón

La Evolución de los Reinos

La Unificación de la Corona de Castilla

La reunificación definitiva de los reinos de Castilla y León se consiguió con Fernando III el Santo en el año 1230, dando lugar a la Corona de Castilla.

La Independencia de Portugal y la Creación del Reino de Navarra

Durante el siglo XII, tanto Portugal como Pamplona afianzaron su independencia. Portugal se independizó del Reino de León, y Pamplona hizo lo propio respecto a Aragón. Un hito fundamental ocurrió en 1162, cuando el rey Sancho VI el Sabio cambió oficialmente el nombre del Reino de Pamplona por el de Reino de Navarra.

El Nacimiento y Expansión de la Corona de Aragón

La unión dinástica entre el Reino de Aragón y los Condados Catalanes dio lugar al nacimiento de la Corona de Aragón. El primer rey de esta nueva entidad fue su hijo, Alfonso II. La Corona de Aragón ocupaba diversas zonas, incluyendo:

  • El Reino de Aragón
  • Los Condados Catalanes
  • Los condados de Occitania (al norte de los Pirineos)

Además, impulsó su expansión hacia el sur con la fundación de ciudades como Teruel.

La Batalla de Muret y el Fin de la Expansión Transpirenaica

El rey Pedro II de Aragón resultó derrotado y muerto en la Batalla de Muret (1213). Como consecuencia, la Corona de Aragón perdió la mayoría de sus posesiones en Occitania (sur de Francia) y su expansión hacia el norte de los Pirineos se paralizó definitivamente.

El Avance de la Reconquista: Las Navas de Tolosa

La Batalla de las Navas de Tolosa (1212) significó una victoria decisiva para los reinos cristianos. En ella, una coalición de ejércitos liderada por los reyes de Castilla, Navarra y Aragón derrotó a las tropas almohades. Este triunfo aceleró la conquista de Al-Ándalus, de tal manera que a finales del siglo XIII, el único reino musulmán que pervivía en la península era el Reino nazarí de Granada.

La Repoblación de los Territorios Conquistados

En esta segunda etapa de la Reconquista, se ocuparon territorios muy extensos, con importantes ciudades y una destacada actividad económica.

Modelos de Repoblación

La repoblación de las tierras conquistadas se realizó principalmente mediante el sistema de repartimientos. Se otorgaron grandes latifundios a los nobles y a las órdenes militares que habían ayudado en la guerra. La repoblación de territorios como Mallorca y Valencia fue llevada a cabo principalmente por catalanes y aragoneses.

El Destino de la Población Musulmana (Mudéjares)

El trato a la población musulmana varió según el reino:

  • En la Corona de Castilla, en general, se les expulsó de las grandes ciudades.
  • En la Corona de Aragón, se les permitió permanecer, conservando su religión y sus leyes a cambio del pago de tributos, convirtiéndose en mudéjares.

Estructura Política de los Reinos Cristianos

Instituciones de la Corona de Castilla

La estructura política de la Corona de Castilla se basaba en tres instituciones fundamentales: la Monarquía, las Cortes y los municipios.

El Origen y Función de las Cortes

A partir del siglo XII, el poder económico de la burguesía había crecido notablemente, por lo que los monarcas decidieron incorporar a los representantes de las ciudades en las asambleas conocidas como Cortes.

Composición y Objetivos

En las Cortes estaban representados los tres estamentos de la sociedad medieval:

  • La nobleza
  • El clero
  • El estado llano (representantes de las ciudades)

Las Cortes eran convocadas por el monarca, tenían un carácter temporal y su objetivo principal era la petición real de nuevos impuestos para cubrir sus necesidades financieras. La integración de los representantes de las ciudades se debió a que estos grupos poseían un gran potencial económico y su aprobación era crucial para la recaudación.