El Retorno de Don Quijote: Herido y Socorrido por un Labrador
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Capítulo 5
Don Quijote, malherido, comenzó a recordar uno de los libros que había leído y empezó a recitarlo en voz alta. Afortunadamente, pasó por allí un labrador que lo reconoció como Quijana y lo ayudó a levantarse, cargando las armas de Don Quijote sobre su caballo Rocinante. El hombre le preguntaba constantemente cómo estaba, pero Don Quijote le respondía con versos de los muchos libros que había leído. Por el camino, Don Quijote iba desvariando y citando constantemente obras literarias.
A una hora en la que nadie pudiera verlos, el hombre entró en la casa de Don Quijote con él, malherido. Allí se encontraban su ama, la sobrina, el cura y el barbero.
Cuando hubieron curado a Don Quijote, este explicó que le habían herido diez gigantes. Una vez que Don Quijote se fue a la cama, el labrador explicó todo lo que Don Quijote había estado diciendo durante el viaje.
Resumen Detallado del Capítulo V
Capítulo V: Un labrador, Pedro Alonso, vecino de su pueblo, encuentra a Don Quijote malherido, lo recoge y lo lleva a su casa, a donde llegan ya de noche. Allí están reunidos el ama y la sobrina de Don Quijote y dos amigos suyos: el cura Pero Pérez y el barbero Maese Nicolás, comentando la desaparición de Don Quijote y culpando de ello a los libros de caballerías que leía. Por lo tanto, deciden que al día siguiente sean quemados. En ese momento, llega el labrador trayendo a Don Quijote, al que acuestan para que descanse. El cura se informa por el labrador de lo ocurrido y ratifica su decisión de quemar los libros de caballerías de Don Quijote.
Otra Versión del Capítulo V
Don Quijote estaba tendido en el suelo junto a su caballo cuando pasó un labrador vecino suyo. Don Quijote creyó que era el marqués de Mantua. El labrador se llamaba Pedro Alonso. Él lo llevó a su casa, donde estaban su sobrina, el cura y el barbero. El cura se llamaba Pedro Pérez y el barbero, Nicolás. Don Quijote pedía que llamaran a la sabia Urganda para que curara y catara sus heridas. Don Quijote decía que combatió con diez jayanes. Después, el labrador les explicó a los demás lo que Don Quijote había estado diciendo durante todo el viaje.