Romanticismo y las Revoluciones Liberales del Siglo XIX: Un Legado Transformador en Europa

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Romanticismo: Origen y Principios

El Romanticismo fue un movimiento artístico y estético que alcanzó su mayor personalidad y que surgió como reacción a las invasiones napoleónicas. Frente a la fuerza de la nacionalidad defendida por la Ilustración, de la que se derivan principios universales, el Romanticismo defiende la importancia de las fuerzas irracionales del hombre y, por tanto, la importancia de lo individual y particular. Este movimiento apoya las teorías nacionalistas, pues defiende la idiosincrasia de los pueblos y cómo estos han desarrollado su propia cultura y formas de expresión en oposición al universalismo de la cultura francesa.

Las Revoluciones Liberales del Siglo XIX: 1820, 1830 y 1848

Contra el sistema establecido en Viena, surgieron oleadas revolucionarias que de forma casi simultánea aparecieron en los lugares más distantes de Europa.

Las Revoluciones de 1820: El Despertar Mediterráneo

Las Revoluciones de 1820 afectaron a la Europa mediterránea. Su éxito más notable fue la imposición en España de la Constitución de 1812, frente al absolutismo de Fernando VII, y la independencia de la América Hispana. En Italia se recompuso el orden y en 1829 Grecia consiguió su independencia frente al Imperio Turco.

Las Revoluciones de 1830: El Triunfo Burgués en Europa Occidental

Las Revoluciones de 1830 acabaron con el absolutismo moderado en Francia y establecieron la soberanía nacional. Bélgica consiguió la independencia de Holanda y adoptó un modelo constitucional similar al francés. La Revolución de 1830 no afectó a España, ni tampoco la de 1848, porque aquí el liberalismo se impuso a través de una guerra civil por la sucesión al trono: la Guerra Carlista. Las Revoluciones de 1830 significaron en Europa Occidental el triunfo de las aspiraciones burguesas, porque se crearon monarquías parlamentarias que reconocían la soberanía nacional y en las que los representantes del poder legislativo eran elegidos mediante sufragio censitario.

La Revolución de 1848: Primavera de los Pueblos y el Auge Nacionalista

Estos condicionamientos sociales fomentaron la Revolución de 1848, que fue la más universal de las oleadas revolucionarias y que, a diferencia de la Revolución de 1830, se basaba en principios democráticos y no liberales: sufragio universal y soberanía popular. La Revolución de 1848 se inició en Francia y proclamó una república; a ella estuvieron presentes los futuros líderes del marxismo, Marx y Engels. Llamó la atención por la simultaneidad con la que esta oleada prendió en Europa, algo que los coetáneos achacaron a la acción de las sociedades secretas.

En Europa Central, la Revolución de 1848 tuvo un importante sentido nacionalista. El gobierno en el Imperio Austrohúngaro fue derribado y los diversos pueblos, como los húngaros, los checos, los italianos o los alemanes, llegaron a ver cerca la posibilidad de su unificación como Estado nacional. En Alemania, los diferentes reinos enviaron representantes para formar una asamblea pangermánica y en Italia expulsaron a los Habsburgo y se enfrentaron a las tropas austríacas para expulsarlas de Lombardía y Venecia.

Causas del Fracaso de la Revolución de 1848

Sin embargo, la Revolución fracasó tan rápido como había triunfado. Entre las razones, debemos situar en primer lugar el hecho de que el nacionalismo se apoyaba en ideas, pero no en intereses materiales; y en segundo lugar, la dificultad de establecer unas fronteras claras entre todos los estados nacionales, porque los diferentes pueblos se hallaban demasiado entremezclados.

La profecía de Metternich, el gran canciller austriaco que había gobernado desde la caída de Napoleón hasta la Revolución de 1848, se había hecho realidad: fomentar los nacionalismos significaría fomentar la Bellum omnium contra omnes, y ese fantasma de guerra fue lo que permitió que los antiguos gobiernos recuperaran el poder. Esta Revolución reforzó el conservadurismo. Pronto, la Segunda Revolución Industrial impondría unos cambios que implicarían la creación de una clase media.