San Agustín: vida, conversión y filosofía, del maniqueísmo al neoplatonismo
Resumen
El texto presenta la vida de San Agustín, su juventud y su formación, así como su paso por el maniqueísmo y el escepticismo académico antes de su acercamiento al neoplatonismo. Explica también su conversión al cristianismo, influida por su madre, santa Mónica, y su idea de la experiencia interior como camino a la verdad, junto con el concepto de las rationes seminales.
Puntos clave
- San Agustín nació a mediados del siglo IV en Numidia y tuvo una formación cultural romana.
- Su madre, santa Mónica, fue una figura clave en su vida y en su conversión al cristianismo gracias a sus oraciones.
- El maniqueísmo, fundado en las ideas de Manes, sostiene la existencia de dos principios eternos y contrarios: el Bien y el Mal. Agustín lo rechazó porque el Mal es un defecto y el principio del Ser es Dios.
- El academicismo, basado en el escepticismo, fue criticado por Agustín, que consideraba que el hombre tiene una inclinación natural hacia la verdad.
- El neoplatonismo influyó en su pensamiento al introducirle la contemplación de las verdades eternas del mundo del espíritu.
- Para Agustín, la certeza primaria de la fe en Dios se encuentra en la experiencia interior.
- Las rationes seminales son gérmenes de actividad presentes en todas las cosas, creados por Dios a partir de una semilla con potencialidades.
San Agustín: Vida, Conversión y Filosofía
San Agustín fue un escritor, teólogo y filósofo cristiano nacido a mediados del siglo IV en Numidia. Su formación cultural fue romana, de manera que Agustín se enorgullecía de sus orígenes africanos. Sus principios fueron humildes, su padre, Patricio, era un pagano converso que tuvo que hacer grandes sacrificios para proporcionar un futuro a su hijo, junto a su madre, Mónica, que intentaba llevar a la familia cristiana. Era una mujer con muchos valores, la cual tuvo un papel importante en la vida de San Agustín. Ella falleció cuando él tenía simplemente 16 o 17 años. Durante su juventud, se desvió de los caminos de la fe en que le estaba guiando su madre. Le dio lugar a los placeres terrenales y, dentro de esta vida sin rumbo, se aferró al maniqueísmo, convencido de que en ella hallaría la verdad. La vida de San Agustín en Roma, siendo un joven despreocupado, terminó y comenzó a plantearse problemas filosóficos sobre la verdad y el sentido de la vida.
El Maniqueísmo
El maniqueísmo es una doctrina religiosa que tuvo su origen en las ideas de Manes y que se caracterizaba por creer en la existencia de dos principios contrarios y eternos que luchan entre sí: el Bien y el Mal. San Agustín desistió de esta postura, ya que no coincidía con aquella postura. Para él no era posible que el principio del Mal estuviese en la misma posición que el del Bien, ya que el Mal es un defecto, además de que el principio del Ser era Dios. Una clara expresión actual del maniqueísmo puede ser la política, es la actitud de ciertas personas de dividir las ideas en dos grupos: las del bando bueno y las del bando malo.
El Academicismo
El academicismo carecía de confianza en la verdad o eficacia de una cosa, ya que se había ido por el escepticismo, siempre se presentaba una probabilidad en nuestros juicios. Agustín, luego de analizar esta postura, empieza a ver que quien afirma lo probable conoce lo verdadero en algún punto, además de que la probabilidad se plantea en razón de la verdad, ya que no tendría sentido si ella no existiera. San Agustín no veía lógico que el hombre se encierre en el escepticismo, ya que el mismo clama por la verdad, está en su ser.
El Neoplatonismo y la Conversión al Cristianismo
El neoplatonismo en San Agustín influyó en la evolución de su mente, ya que comenzó a ver la contemplación de las verdades eternas que existen en el mundo del espíritu. De igual manera, Agustín no lograba encontrar el sentido y el origen de la realidad. De esta manera, influyó en su conversión al cristianismo su madre, santa Mónica, gracias a sus oraciones. Además, Agustín tenía un alma sincera, por lo tanto, pudo llegar a la serena posesión de la verdad, logró pasar de la inquietud del pecado hacia la íntima alegría de la gracia.
La Experiencia Interior como Camino a la Verdad
San Agustín encontró la certeza primaria para su fe en Dios en su experiencia interior. De esta manera, se llega al camino hacia la verdad, logrado por lo personalmente vivido. Cuando comienza a conocer y acepta el querer, se presenta por siguiente el apoyo en verdades eternas que valen por sí mismas, que preexistieron al pensar, y que el espíritu no las crea, sino que se descubren.
Las Rationes Seminales
Las rationes seminales son gérmenes de actividad presentes en todas las cosas, ya que ellas tienen un poco de la divinidad, al ser la misma divinidad quien las crea. Dios creó al mundo a partir de una semilla con ciertas potencialidades que, con el paso del tiempo, se desarrollan y constituyen en un ser. "Seminal" significa semilla. Para los neoplatónicos, eran encontradas en todas las cosas existentes. San Agustín consideraba que todas aquellas cosas que tienen movimiento y pueden desplazarse o razonar, como lo hacen los seres humanos, tienen incluidas en las rationes seminales.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Por qué San Agustín rechazó el maniqueísmo?
Agustín no aceptaba que el principio del Mal estuviera en la misma posición que el del Bien, porque el Mal es un defecto y el principio del Ser es Dios.
¿Qué son las rationes seminales?
Son gérmenes de actividad presentes en todas las cosas, que tienen un poco de la divinidad porque es Dios quien las crea. Con el tiempo se desarrollan hasta constituir un ser.
¿Quién influyó en la conversión de San Agustín al cristianismo?
Su madre, santa Mónica, influyó en su conversión gracias a sus oraciones. Agustín, además, tenía un alma sincera que le permitió alcanzar la posesión de la verdad.
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