El Teatro Español Tras la Guerra Civil: Del Teatro Soterrado a la Modernidad

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El teatro tras la Guerra Civil española está condicionado por la censura, la política empresarial, el público y la crítica. Triunfan los autores de diversión, intrascendentes, a los que se denomina teatro visible, mientras que el teatro que intentaba responder a los nuevos cánones y que apenas logró mostrarse se le denomina teatro soterrado.

Teatro Cómico (Posguerra)

Tras la guerra destaca el teatro cómico, que es una forma de nuevo astracán, donde la comicidad está encomendada al lenguaje que se llena de equívocos, juegos de palabras, chistes… Tocan temas como las costumbres burguesas o los conflictos existenciales. Destacan:

  • Miguel Mihura con Tres sombreros de copa
  • Enrique Jardiel Poncela con Eloísa está debajo de un almendro

Teatro Realista y Social (Años 50)

En los años 50 surge el teatro realista y social con Antonio Buero Vallejo (Historia de una escalera) y Alfonso Sastre (Escuadra hacia la muerte). Es un teatro comprometido donde la realidad española es el tema principal junto a la injusticia, la explotación, la miseria… También destaca Lauro Olmo con La camisa.

Teatro Experimental (Años 60)

En los años 60 surgen dramaturgos experimentales que defienden un teatro caracterizado por la destrucción de los personajes, el uso de una acción y un lenguaje en forma de parábola y temas como la injusticia, la pobreza, la soledad, la incomunicación… Algunos autores destacados son:

  • Francisco Nieva con Pelo de tormenta
  • Fernando Arrabal con Picnic

Grupos Independientes (Años 70)

En los años 70, aparecen los grupos independientes formados por actores, directores y autores organizados a modo de cooperativas. Unen lo popular y lo experimental y para ello eligen temas vivos, con carga social y además actúan en los más diversos lugares. Destacan Els Joglars o Els Comediants.

Tendencias Diversas (Posterior al 75)

En los años posteriores al 75 coexisten diversas tendencias. Perduran experiencias vanguardistas con poco éxito de público como:

  • El teatro furioso de Francisco Nieva (El baile de los ardientes)
  • El teatro pánico de Fernando Arrabal (El rey de Sodoma)

Dentro del teatro tradicional están las obras de autores ya consagrados como Antonio Buero Vallejo, Antonio Gala o Fernando Fernán Gómez (Las bicicletas son para el verano). También dentro de este teatro tenemos obras como ¡Ay, Carmela! de José Sanchis Sinisterra o Alesio, una comedia de tiempos pasados de Ignacio García May.

También hay autores preocupados por la realidad del momento que tocan temas como el paro, la droga, la violencia, la delincuencia usando elementos del esperpento y de la comedia. Destaca José Luis Alonso de Santos con Bajarse al moro o La estanquera de Vallecas.

Realismo Renovado (Finales de los 80)

A finales de los 80 surgen los continuadores del Realismo renovado. Muestran personajes desvalidos, inadaptados que buscan un sentido a sus vidas. Les gustan las sorpresas y los finales impactantes. Destaca Ernesto Caballero con El insensible.

Pastiche y Nuevas Alternativas (Años 90)

En los noventa, los dramaturgos más jóvenes utilizan una escritura con formas eclécticas que algunos han denominado pastiche, que consiste en utilizar materiales de otras artes y espectáculos como el cine, la televisión, el cómic, la poesía e incluso el fútbol. Destaca Juan Mayorga con El chico de la última fila.

También en esta época empiezan a competir con las grandes salas otras alternativas como La Cuarta Pared. Son espacios que buscan nuevos creadores y formas de expresión.