La Teoría de la Sustancia y las Relaciones en el Pensamiento de Locke
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La idea de sustancia y las ideas de relaciones
La idea de sustancia
Las ideas de cualidades se presentan a nuestra mente formando grupos en los que suelen aparecer cualidades primarias y secundarias asociadas a la misma experiencia, con pequeñas variaciones según los momentos, lugares y circunstancias en que tales experiencias se produzcan. Suponemos la existencia de algo, de un sustrato que les sirva de soporte, al que llamamos "sustancia".
La idea general de sustancia es el resultado de una inferencia realizada a partir de la existencia de cualidades que "necesitan" un soporte en el que existir, soporte que permanece desconocido para nosotros.
Las ideas de sustancias particulares resultan de la combinación de ideas simples, mediante las cuales nos referimos a las cosas particulares como sustancias.
La idea de sustancia remite a un sustrato material (sensación); resultaría difícil poder hablar de "sustancias espirituales" (reflexión), a menos que añadiésemos la idea de "pensante" a la idea de sustancia, convirtiéndose así la sustancia en una "sustancia espiritual", modo en el que obtenemos también la idea de Dios, a partir de ideas simples que obtenemos por reflexión.
Las ideas de relaciones
Las ideas de relaciones resultan de referir una cosa a otra, o de comparar dos cosas entre sí.
Idea de causalidad e identidad
- Idea de causalidad: Locke entiende por causa aquello que produce una idea y por efecto, lo producido. Estas proceden de la experiencia y, al ser una relación, son un producto de la mente; tienen un fundamento real en la capacidad que tienen las sustancias de afectar a otras, produciendo ideas en nuestra mente. La mejor prueba de tal capacidad la encuentra Locke en la experiencia interna, donde podemos experimentar la capacidad de nuestra volición para comenzar, reprimir, continuar o finalizar actos de nuestra mente y/o de nuestro cuerpo.
No queda claro cómo la mente es capaz de captar la conexión necesaria entre la causa y el efecto, a no ser mediante el recurso a una certeza de la intuición.