Transformación Histórica y Filosófica de Alemania en el Siglo XIX
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Alemania y la Transformación Europea en el Siglo XIX
El Contexto Político y Social
Con Otto von Bismarck, Alemania se consolidó como una gran potencia. Tras la victoria en la Guerra Franco-Prusiana, dio comienzo el Segundo Reich. El siglo XIX fue un período de profunda agitación y transformación en Europa.
En el ámbito político, la apertura iniciada en el último período de la Revolución Francesa se vio temporalmente revertida con la reinstauración del régimen en el Congreso de Viena. Sin embargo, el liberalismo acabó imponiéndose en todo el continente.
Económicamente, la expansión de la Revolución Industrial impulsó una profunda transformación social y económica. El ámbito social, por su parte, estuvo fuertemente influenciado por el surgimiento del socialismo y el anarquismo.
Movimientos Culturales y Filosóficos
Los movimientos culturales predominantes en el siglo XIX fueron el Romanticismo en la primera mitad y el Positivismo en la segunda.
La Filosofía Alemana Post-Kantiana
El impacto de la filosofía kantiana había sido extraordinario. En la filosofía alemana, surgieron dos corrientes principales como respuesta al kantismo:
- El Idealismo Absoluto, protagonizado por pensadores como Fichte, Schelling y Hegel.
- La metafísica de Schopenhauer.
El Idealismo Trascendental se transformó, por este camino, en Idealismo Absoluto. La filosofía, cuyo método es el dialéctico, volvió a ser sistemática y metafísica, considerándose a sí misma como un saber absoluto. El sistema más acabado del idealismo es el sistema hegeliano.
Reacciones al Idealismo Hegeliano
La reacción contra este idealismo apareció primero con Schopenhauer. Otra reacción significativa fue la de Kierkegaard. Una reacción muy distinta contra el hegelianismo tuvo como representante a Feuerbach y, tras él, a Marx. Este último tomó el método dialéctico hegeliano, reformándolo y proponiéndolo como una alternativa al idealismo.
El Positivismo y los Pensadores de la Sospecha
En la segunda mitad del siglo, se impuso el Positivismo de Auguste Comte. Comte pensaba que el espíritu humano progresa históricamente según la Ley de los Tres Estados:
- Estado Teológico
- Estado Metafísico
- Estado Positivo
En esta misma mitad del siglo, aparecieron figuras como Nietzsche, Freud y Marx, considerados los «Pensadores de la Sospecha». Estos pensadores, mediante el uso crítico de la razón, cuestionaron los fundamentos de su época y la moral establecida.
El aforismo de Nietzsche, “Gott ist tot” (Dios ha muerto), sería recogido como punto de partida por el existencialismo de Jean-Paul Sartre, con su célebre frase: “El hombre está solo y sin excusa”.
En la actualidad, Nietzsche se presenta, junto a Heidegger, como uno de los precursores del llamado «Pensamiento Débil» de la Postmodernidad.