Transformación Social: Del Estamento a la Sociedad de Clases en el Estado Liberal

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1. Configuración de una Sociedad de Clases

A. El Fin de la Sociedad Estamental

Con la configuración del Estado liberal, las nuevas leyes impusieron la igualdad jurídica de todos los ciudadanos, poniendo fin a los privilegios estamentales. Existía una única categoría jurídica: los "ciudadanos".

No obstante, el sufragio censitario limitaba la participación política. Las diferencias sociales se establecieron entonces en función de la riqueza y no de la situación legal previa.

B. La Situación de la Nobleza y el Clero

La Nobleza

Con las nuevas leyes, la nobleza perdió gran parte de sus privilegios:

  • La pequeña nobleza (hidalgos) sufrió un proceso de deterioro económico y social, diluyéndose en la clase media de propietarios agrarios.
  • La alta y media nobleza mantuvieron su importancia social, económica e incluso política. Conservaron enormes patrimonios que les otorgaban poder económico. Aunque cambiaron las leyes, mantuvieron privilegios aquellos que aceptaron formar parte de la gran burguesía.

El Clero

Con la Iglesia se produjo una situación semejante: disminuyó su poder económico. Sin embargo, sus influencias con la Corona le permitieron recuperar posición y participar activamente en la educación y la política.

4. Clases Populares

a. Artesanos y Trabajadores de Servicios

Los privilegios gremiales desaparecieron, pero se mantenía un fuerte sector artesanal que elaboraba la mayoría de los productos manufacturados.

El crecimiento urbano implicó la concentración en las ciudades de trabajadores de servicios, situados en el límite entre las clases populares y la media. Entre las clases más humildes se encontraban:

  • Las mujeres empleadas en el trabajo doméstico.
  • Los mozos de comercio.
  • Los pequeños autónomos.

Por debajo de estos se encontraban las personas que tenían que mendigar.

b. El Proletariado Industrial

La aparición de la industria moderna implicó una organización del trabajo caracterizada por la utilización de mano de obra asalariada, con normas desconocidas hasta entonces.

Los patrones eran los propietarios de las fábricas que empleaban obreros, el proletariado, que no poseía más que su fuerza de trabajo a cambio de un salario, a menudo escaso.

A mediados de siglo, el número de obreros era todavía muy reducido y la mayoría trabajaba en la industria textil catalana. Más tarde, como consecuencia de la minería, aumentaron los obreros en Asturias y en el País Vasco.

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