Transformación de la URSS: De País Atrasado a Superpotencia Bajo el Mandato de Stalin
El Legado de Stalin: Transformación de la URSS en una Superpotencia
El Impacto de la Guerra y la Reconstrucción
Stalin supo aprovechar la coyuntura bélica, logrando fusionar, a través de la propaganda oficial, al partido y a la población. El crecimiento de la militancia del PCUS entre 1939 y 1945 fue paralelo al prestigio de Stalin. También había que emprender con urgencia la reconstrucción del país de los soviets (con casi 20 millones de muertos, las estructuras productivas deshechas y un desequilibrio demográfico entre sexos brutal). La URSS necesitaba poner en marcha una economía industrial capaz de competir y aventajar a la capitalista y, para ello, recurrió a la planificación.
Los Planes Quinquenales y la Industrialización
Los dos planes quinquenales desarrollados entre 1946 y 1955 favorecían a la industria pesada frente a la industria de bienes de consumo. Se hicieron fuertes inversiones y se estableció un estricto control del trabajo, logrando un crecimiento espectacular en la producción de petróleo, carbón, acero, hierro y maquinaria. La URSS se industrializó a costa de la agricultura.
La Política Agraria y sus Consecuencias
La política agraria no obtuvo unos resultados tan positivos. La colectivización radical y forzosa (extensión obligatoria a todos los territorios de la URSS de las granjas colectivas, de propiedad estatal) resultó ser un fracaso absoluto. Hubo una resistencia pasiva de amplias capas del campesinado, lo que provocó la bajada de los índices productivos. Se crearon los koljóses y sovjóses, siendo los primeros más ventajosos. El precio de esta colectivización forzosa fue una caída de la producción criminal. Las víctimas fueron los campesinos pobres y los kuláks. Los campesinos, entre otras reacciones, comieron o mataron al ganado, reduciendo de manera drástica la cabaña ganadera soviética.
Además, la política social respecto al campesinado fue de una dejadez casi absoluta. Tanto los salarios como las condiciones de vida fueron muy inferiores a las de los trabajadores industriales.
La Burocratización de la Economía Soviética
Por otro lado, la economía productiva soviética comenzó a mostrar una de las deficiencias más persistentes a lo largo de su historia: la burocratización. El diseño, la puesta en marcha y el control de los planes económicos llevó aparejado un aumento progresivo del personal dedicado a estas tareas que acabaría por entorpecer el funcionamiento del sistema.
El Centralismo Político
En el terreno político, se adoptó el centralismo como principio rector: acumulación de poderes en la persona de Stalin y pérdida de la función de los órganos colegiados (Comité Central, Politburó, PCUS, etc.).
El Legado de Stalin y la Ruptura con el Zarismo
Cuando muere Stalin en 1953, dejaba como legado una URSS que en pocos años había pasado de ser un país atrasado económica y socialmente a ser una superpotencia en el nuevo orden mundial surgido de la guerra. Era una alternativa a la concepción capitalista. Los bolcheviques, cuando llegaron al poder, publicaron documentos secretos de la época del zarismo. Además, el gobierno zarista tenía unas deudas importantes, pero la Unión Soviética no se hizo cargo de esas deudas, y como consecuencia, muchos bancos franceses e ingleses quebraron o pasaron dificultades tremendas.
Algunos autores defienden una tesis muy provocativa (sobre todo exiliados de la URSS): dicen que, aunque aparentemente la URSS rompe con todo, si se mira con detalle, hay muchos aspectos que muestran que hay una continuidad muy grande entre el gobierno zarista y el soviético.