Transición española: Constitución de 1978 y creación del Estado autonómico
La Constitución de 1978
El Congreso de los Diputados designó una ponencia encargada de redactar el borrador de la nueva Constitución, que luego sería debatido en el Congreso. Estaba formada por 3 diputados de UCD (Herrero de Miñón, Cisneros y Pérez Llorca), un socialista (Peces-Barba), un comunista (Solé Tura), Fraga y un nacionalista catalán que era Junyent. Hasta su aprobación definitiva transcurrieron 16 meses.
UCD y AP querían un texto breve, mientras que el PSOE y el PCE lo querían extenso. Querían que quedaran reflejados los derechos fundamentales y las libertades políticas y sociales del individuo. También deseaban que fuera una constitución suficientemente abierta para que pudiera adaptarse a la ideología de cualquier partido democrático que llegara a gobernar.
Se presentaron algunas cuestiones conflictivas: el PCE se vio obligado a aceptar el sistema monárquico, se discutió la organización de las autonomías y se debatió sobre la enseñanza, las elecciones y el divorcio, entre otros temas.
La Constitución fue refrendada por el Rey el 27 de diciembre y entró en vigor a partir del momento en que fue publicada en el BOE. En teoría, daba por cerrada la etapa de transición. Sin embargo, hay que destacar dos aspectos: la abstención fue mayor que en las elecciones de 1977 y, en el País Vasco, no llegó a votar el 50%, ya que el PNV había pedido la abstención.
Características de la Constitución
La Constitución aprobada establecía una monarquía parlamentaria democrática, en la que el Rey era reconocido como jefe de Estado y de las Fuerzas Armadas. No tiene ningún poder de intervención en el gobierno, sino solo de árbitro y moderador.
División de poderes
- Legislativo: formado por dos cámaras, el Congreso y el Senado. Diputados y senadores son elegidos cada 4 años.
- Ejecutivo: se basaba en la actuación del Gobierno, formado por miembros del partido político mayoritario en el Congreso.
- Judicial: formado por jueces y magistrados y presidido por el Tribunal Supremo.
Se establecían dos instituciones para la salvaguarda del equilibrio de poderes: el Tribunal Constitucional y el Defensor del Pueblo.
La Constitución tenía carácter democrático y especificaba los derechos y libertades fundamentales de los españoles, abolía la pena de muerte y la tortura y establecía la mayoría de edad en 18 años.
El Estado de las autonomías
Uno de los problemas básicos del nuevo régimen democrático fue la estructuración del territorio, lo que se ha llamado el Estado de las autonomías.
Cataluña
En Cataluña, los diputados elegidos en las elecciones de 1977 constituyeron la Asamblea de Parlamentarios. En su primera reunión pidieron el restablecimiento de la Generalitat, la vuelta de Josep Tarradellas del exilio y un nuevo estatuto. La manifestación del 11 de septiembre de 1977 en Barcelona reunió a más de un millón de personas y aceleró los acontecimientos. El 22 de septiembre se restableció la Generalitat, presidida por Tarradellas.
País Vasco
La situación era más compleja en el País Vasco porque el movimiento nacionalista era más radical. El programa de la alternativa KAS fue asumido por ETA, que ejerció presión terrorista. Se añadía el problema de Navarra, que los independentistas más radicales querían integrar en el País Vasco en contra de la opinión de la mayoría de los navarros.
A finales de 1977, un real decreto estableció el Consejo General Vasco, presidido por Carlos Garaikoetxea, del PNV. Después de conversaciones con Suárez y un referéndum, se aprobó el estatuto, aunque muchos vascos no aprobaban ni la Constitución ni el estatuto.
Elecciones autonómicas y expansión del modelo
En marzo-abril de 1980 se celebraron las primeras elecciones autonómicas en Cataluña y en el País Vasco, formándose los primeros gobiernos autonómicos. En el resto de España se multiplicaron las peticiones autonómicas de las otras regiones y se temió la desintegración del Estado, por lo que se intentó racionalizar el proceso.
En octubre de 1981 se celebraron elecciones al Parlamento gallego y en diciembre se aprobaron los estatutos de Asturias, Cantabria y Andalucía, donde la política obstruccionista de la UCD fracasó y el resultado afirmativo del plebiscito de octubre de 1981 fue decisivo. Entre los años 1982 y 1983 se establecieron las autonomías en el resto de regiones. Por último, en 1995 se estableció el Estatuto de Ciudades Autónomas para Ceuta y Melilla.