Calcolítico, Edades del Bronce y Hierro en la Península Ibérica: Un Recorrido por las Culturas Prerromanas

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,47 KB

Calcolítico o Edad del Cobre (3000-1800 a. C.)

El cobre fue el primer metal en ser utilizado para la producción de herramientas y utensilios. Este periodo se caracteriza por:

  • Intensificación de la agricultura.
  • Desarrollo de la minería y la industria textil (lana y lino).
  • Construcción de monumentos megalíticos.
  • Comercio a larga distancia.
  • Creación de poblados.
  • Desarrollo de culturas como:
    • La cultura de Los Millares (con viviendas circulares).
    • La cultura del Vaso Campaniforme (caracterizada por su cerámica).

Edad del Bronce (1800-750 a. C.)

La Edad del Bronce, marcada por la aleación de cobre y estaño, se considera un puente entre la prehistoria y la protohistoria. Sus principales características son:

  • Uso de cobre, bronce, oro y plata.
  • Aparición de la cultura de El Argar (Almería), con viviendas rectangulares y enterramientos individuales.
  • Desarrollo de las Motillas, elevaciones artificiales que funcionaban como torres defensivas.
  • Surgimiento de culturas como:
    • Una cultura pastoril en la Meseta norte.
    • La cultura de los Campos de Urnas (en Cataluña y parte del Valle del Ebro), caracterizada por la incineración de cadáveres.
    • La cultura Talayótica (en Mallorca y Menorca), con sus característicos torreones defensivos.

Protohistoria: De las Primeras Colonizaciones a la Conquista Romana

La Protohistoria en la Península Ibérica coincide con el comienzo de la Edad del Hierro (750 a. C.) y el establecimiento de las primeras colonias fenicias. Finaliza en el 218 a. C. con el desembarco romano en Emporión (Ampurias), momento a partir del cual se dispone de información escrita.

Los Pueblos Prerromanos

Durante la Edad del Hierro, y hasta la llegada de los romanos, se desarrollaron en la Península Ibérica y las Islas Baleares diversas culturas indígenas. Estas culturas, con diferentes grados de desarrollo y relación con otros pueblos del Mediterráneo, eventualmente fueron sometidas por Roma.

Estos pueblos ocupaban el territorio que los griegos denominaron Iberia. El término "ibero" se utilizaba para referirse a todos sus habitantes, aunque los romanos lo emplearon específicamente para los habitantes del sur y este peninsular.

En el resto de la península, se asentaron pueblos de origen indoeuropeo, a excepción de los vascones, que no eran indoeuropeos.