Ciencia, Magia y Religión: Diferencias y Roles según Malinowski

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Ciencia, Magia y Religión según Malinowski

Según Malinowski, la ciencia se relaciona con lo inmanente, mientras que la religión y la magia se vinculan con lo trascendente. A continuación, se presentan las definiciones que Malinowski atribuye a cada una:

1. Ciencia

La ciencia, en contraste con el mito, es un saber razonado y fundamentado en la experiencia. Es un conocimiento apto para ser comprobado y razonado por cualquier persona que utilice la razón. Gradualmente, la ciencia reemplazó al mito, ocupando su lugar. El lenguaje imaginativo mitopoyético dio paso a la actitud crítica, la observación y el razonamiento. La ciencia se ha utilizado desde el origen del ser humano, aunque de forma rudimentaria, y transmitía los conocimientos a la comunidad.

2. Magia

En la magia, el hombre intenta dominar la naturaleza, confiando en su propio poder y deseo. Cuando el ser humano se siente impotente, angustiado o insatisfecho, o cree que la mala suerte lo persigue, recurre a conocimientos místicos y esotéricos antiguos, transmitidos de forma elitista e iniciática a un elegido. El chamán o brujo suele actuar con imágenes, palabras y actos rituales que reducen la angustia y la tensión, produciendo armonía y seguridad interior en la persona que lo contrata. Es un saber práctico que busca resultados concretos. El chamán o brujo es quien consigue esos beneficios invocando seres del más allá. Casi siempre exige un trueque por parte del demandante, ya que el beneficio obtenido a través de los rituales del mago obliga a devolverlo en forma de pago.

3. Religión

La religión también surge de la impotencia humana. Reconoce que el ser humano es impotente ante muchos problemas y crisis, especialmente la muerte. El ser humano acude a la religión para responder a la pregunta sobre su origen y su final, así como para afrontar situaciones de crisis de sentido. La religión persiste con el avance de la ciencia, marcando su diferencia. La mayor y última crisis del hombre es la muerte. Ante ella, la religión niega su eficacia y cree en una existencia más allá de la muerte. Sus efectos son beneficiosos, neutralizando el miedo y proporcionando medios para mantener la solidaridad grupal, priorizando la comunidad y el bien común sobre los intereses privados. La religión no solo tiene una dimensión social-comunitaria, sino también individual.