La Crítica de Hume al Principio de Causalidad y el Concepto de Creencia

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 4,13 KB

Crítica al Principio de Causalidad

9) Ahora Hume analiza el uso que se le da al principio de causalidad a través del concepto de causa. Para empezar, dice que todos los razonamientos sobre la realidad (cuestiones de hecho) los llevamos a cabo a través del principio de causalidad, donde, con unas circunstancias concretas, se van a producir unos efectos concretos. Por lo que así podemos anticipar los hechos y hablamos de algo irracional.

10) Hume utiliza como ejemplo las bolas de billar, donde una de ellas se mueve y, al chocar con otra, provocará el movimiento en esta también. Es decir, la primera causa el movimiento en la segunda, ya que existe una contigüidad en el espacio-tiempo. También hay una prioridad y una relación constante; y dadas estas tres condiciones, existe la afirmación de que A es causa de B. Si falta alguna condición, no existe la causa.

11) Para los sentidos, esto se cumple siempre que la causa y el efecto estén presentes. El problema está cuando una de ellas no está presente y deduzco que la relación de causalidad se ha producido, anticipando así lo que todavía no ha ocurrido. A través de la suposición de que ya ocurrió en el pasado, digo que volverá a repetirse. Los razonamientos utilizados en la realidad son así, y por eso Hume dice que son irracionales y se deben a la costumbre.

12) La causa, como tal, no existe. Algo solo es causa si, en presencia de los sentidos, existe un efecto. Nuestra mente nos engaña, ya que, por su propio mecanismo de pensar, genera una causa inexistente (inferencias). Estas inferencias mentales son posibles, ya que a nivel mental todo es posible, pero lo posible no es demostrable a no ser que se demuestre. Por lo que causa y efecto no son demostrables, pero sí son posibles.

13) Hume, para darle veracidad a la afirmación anterior, utiliza a una figura humana llamada Adán, que nunca ha visto una mesa de billar. Lleva a cabo, durante varias veces, el experimento de que al mover una bola y chocar con otra, genera movimiento en esta también, hasta que dicha figura humana deduce el efecto que podría tener una bola sobre otra. Esto prueba que, en realidad, solo es posible el comportamiento racional y que algo ocurre cuando de verdad está ocurriendo.

14) Para que haya causa y efecto, se tiene que producir ese fenómeno; si no, lo que hay es una suposición de lo que va a ocurrir.

15) Las ciencias deben tener en sus principios la probabilidad, ya que nadie me puede asegurar con certeza que algo va a ocurrir. Como dice, siempre puede ocurrir algo inesperado; por eso, la probabilidad debe estar presente. Decimos que una demostración que vale para un caso concreto no tiene por qué valer para los demás casos, que es lo que dice la ciencia.

16) La ciencia y la metafísica toman como base a un sentimiento: la costumbre; la cual nos hace pensar que, con unas circunstancias determinadas, va a ocurrir algo determinado. A eso lo llamamos costumbre y se ve claramente en el ejemplo de las bolas de billar de Hume.

17) Como conclusión, Hume dice que la que realmente guía nuestra mente es la costumbre y no la razón. Racionalmente, deberíamos comprobar con un experimento lo que afirmamos, por lo que las ciencias tienen que tener una puerta abierta a la probabilidad, ya que nadie nos asegura que lo afirmado mediante la costumbre es lo que realmente va a ocurrir.

Concepto de Creencia

18) A partir de aquí, Hume analiza el concepto de creencia. Dice que al hábito de adelantarme a lo que va a suceder, en realidad, le sigue la creencia de que sucederá así.

19) Las cuestiones de hecho le sirven para analizar la realidad, ya que en ellas es admisible la contradicción. Porque, por muy fuerte que sea la experimentación, podemos decir que se puede admitir lo contrario. Esto es que, si admito algo como verdadero, es porque tengo una creencia firme de que es cierto y de que su contrario no lo es.

20) La creencia es algo que está junto a lo que estamos seguros de que realmente existe, pero esto, como tal, es falso, ya que lo que imaginamos o vemos no está acompañado por nada.