Descartes contra Hume: El Debate entre Racionalismo y Empirismo

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Comparación entre Descartes, Racionalismo y Empirismo

Una posición filosófica opuesta a la de Descartes, máximo representante del racionalismo, es la del empirismo.

Racionalismo: El Conocimiento a Través de la Razón

El racionalismo establece que los conocimientos válidos y verdaderos acerca de la realidad proceden no de los sentidos, sino de la razón, del entendimiento mismo. Según el racionalismo, los sentidos nos proporcionan información acerca del universo, pero esa información es confusa y a menudo incierta. Por ello, los elementos últimos de los que ha de partir el conocimiento científico, las ideas claras y precisas, no proceden de la experiencia sino del entendimiento. Esta teoría racionalista acerca del origen de las ideas se denomina innatismo, ya que sostiene que hay ideas innatas (como la idea de un ser perfecto, de Dios), connaturales al entendimiento, que no son generalizaciones a partir de la experiencia sensible.

Así, se puede afirmar que las características del racionalismo son:

  • La confianza total en el conocimiento racional.
  • La minusvaloración del conocimiento sensible.
  • Afirmación de la existencia de ideas innatas.
  • Afirmación de la necesidad de una ciencia universal y necesaria: las matemáticas se construyen a priori y por eso los juicios son universales y necesarios. La ciencia no es válida si no posee esa universalidad y necesariedad.

El racionalismo defiende también la racionalidad del mundo: todo tiene una justificación, nada es casual ni fortuito; esa justificación se puede conocer por la razón.

Empirismo: El Conocimiento a Través de la Experiencia

Para el empirismo, en cambio, todo conocimiento surge de la experiencia externa o interna, por ello rechaza la teoría del innatismo defendida por el racionalismo. Sin embargo, ambas corrientes ponen el origen del conocimiento en la conciencia, ya sea una conciencia cargada de ideas o vacía de contenidos. Para los empiristas el conocimiento no trasciende de los límites de la experiencia, el criterio de verdad es la verificación empírica. La reflexión filosófica no puede traspasar los límites que impone la experiencia, por ello el problema de la existencia de Dios no tiene especial importancia en el empirismo.

Locke y Berkeley habían utilizado la idea de causa para fundamentar la afirmación de que Dios existe. Hume lo niega por la misma razón: la relación no va de una impresión a otra, sino de nuestras impresiones a Dios, que no es objeto de impresión alguna. Si ni la existencia de un mundo distinto de nuestras impresiones, ni la existencia de Dios son racionalmente justificables ¿de dónde vienen nuestras impresiones? Para Locke proceden del mundo exterior, para Berkeley de Dios; Hume, el más radical de los empiristas, no contesta esta pregunta: no lo sabemos, ni podemos saberlo, pretender contestar esta pregunta es pretender ir más allá de nuestras impresiones y éstas constituyen el límite de nuestro conocimiento.