Ética de Hume y Epistemología de Aristóteles: Fundamentos y Contrastes
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Ética de Hume
Hume conserva la noción tradicional de la moral como ciencia de las reglas que hay que seguir para conseguir el bien y la felicidad mediante la práctica de la virtud. La virtud no puede buscarse ni en Dios, ni en la razón, ni en normas universales y necesarias. Hume parte de la realidad de las valoraciones morales que nos permiten distinguir el bien del mal y nos impulsan a actuar, teniendo la razón la función de conocer, pero no valorar u obligar; conoce las normas de la moral, pero no las establece. El fundamento de la moral es la naturaleza humana, la misma en todos los hombres, sin haber cosas buenas o malas en sí mismas, sino lo útil o lo nocivo.
El fundamento del orden moral consiste en la simpatía, recayendo la aprobación o desaprobación general sobre lo que es útil o nocivo a la vida individual o social. La virtud sería cualquier acción o cualidad mental que da a quien la ve un sentimiento agradable de aprobación, siendo lo contrario el vicio. Hume no cree que la adición de unidades de utilidad proporcione la forma de llegar a la verdad moral, pensando que los principios morales no podían justificarse intelectualmente.
Epistemología de Aristóteles
Para Aristóteles, nuestro conocimiento empieza por los sentidos (sensibilidad). Se conoce a través de un proceso de inducción, de lo particular a lo universal, que comienza con la sensibilidad que percibe a los seres. A través de la imaginación se genera la imagen mental y esta es recogida por el entendimiento que hace el proceso de abstracción. Éste se divide en dos: el entendimiento agente (que es universal) y que nos permite abstraer la esencia de los seres; y, el entendimiento paciente (individual) que retiene las abstracciones posibilitando los juicios.
La Lógica Aristotélica
Aristóteles, además, fue el creador de la Lógica. La lógica aristotélica pretende ser un método para que la argumentación sea rigurosa y coherente, preocupándose no tanto del contenido de los argumentos como de la validez de su estructura. Analizará la forma de las argumentaciones buscando cuáles son las correctas –modos del silogismo válidos– y cuáles las incorrectas –falacias–.