La Evolución Ontológica del Ser: De la Substancia Cartesiana al Ser Indigente de Ortega y Gasset
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 2,92 KB
La Vida como Realidad Radical: La Evolución del Concepto de Ser en la Filosofía
La realidad fundamental es el Ser. El concepto de «ser» en la filosofía se ha desarrollado y transformado a lo largo de la historia, pudiendo reducirse a las siguientes etapas principales, según la perspectiva de Ortega y Gasset:
1. La Concepción Antigua: El Ser Substante
- Los antiguos tenían un concepto de «ser» equivalente a cosa o substancia.
- Es lo que Ortega denomina «ser substante»: un ser independiente de otros seres.
2. La Concepción Moderna: El Ser Subjetivo y la Cogitación
Descartes concebía un ser subjetivo, la cogitación del yo. Los factores que, según Ortega, llevaron al descubrimiento de la subjetividad moderna fueron dos:
- El Escepticismo: Había enseñado que el mundo exterior es incierto y engañoso.
- El Cristianismo: Consumó este giro al entender el mundo exterior como un estorbo en el trato del alma con Dios, viendo en la soledad una especie de substancia del alma, liberada del mundo.
Crítica de Ortega al Idealismo Cartesiano
Ortega acepta una parte del idealismo, pero rechaza otra. Del idealismo, se acepta que la realidad exterior es problemática, mientras que no lo es mi darme cuenta de ella, mi pensarla como «cogitación».
Sin embargo, Ortega no acepta que el idealismo cartesiano conserve el concepto de «ser» antiguo, el del Ser como substancia.
- El Error de Descartes: Suponer que, detrás de lo que vemos (el pensamiento), ha de haber un ser-cosa que no vemos.
- Conclusión: Descartes no inventó un nuevo concepto de «ser» en consonancia con su tesis. El error del idealismo estuvo, pues, en seguir trabajando con el concepto de ser «substante» de los antiguos.
3. La Propuesta de Ortega: El Ser Indigente
Ortega propone una nueva concepción de ser, el «ser indigente». Lo llama así porque es un ser no independiente (no substante), sino que necesita del sujeto.
Mundo y Yo no son cosas aparte, sino que se dan originariamente de forma interdependiente; se necesitan mutuamente.
El mundo es lo que está siendo para mí, aquello sobre lo que yo actúo. No hay un ser estático, eleático, sino un ser actuante. La existencia no es un estar las cosas unas junto a otras inertes, sino el yo amar, odiar, etc., las cosas del mundo.
Ortega quiere, en esta tercera fase, superar el realismo antiguo y el idealismo moderno creando nuevos conceptos para expresar una nueva concepción de «ser». Existir es ser para mí, ciertamente, pero el ser de los objetos no es parte de mi yo.