Fundamentos del Estado Moderno y el Estado de Derecho

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El Estado Moderno y sus Características Fundamentales

El Estado Moderno se define por una serie de pilares esenciales que garantizan su funcionamiento y legitimidad en la sociedad contemporánea:

  • Rechazo del origen divino: Se abandona la idea del origen divino del poder político, situando la fuente de autoridad en la voluntad humana y legal.
  • Separación de poderes: Se establece la división entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Esta estructura busca evitar la concentración de poder en una sola persona, en grupos minoritarios o en la propia institución estatal, impidiendo abusos y descontroles que anulen los derechos generales de los gobernados. Los tres poderes son independientes entre sí, aunque actúan de manera coordinada.
  • Reconocimiento internacional: Posee reconocimiento jurídico por parte de otros Estados dentro de la comunidad internacional.
  • Soberanía legal: Su soberanía se justifica a través de la ley y la libre voluntad de sus miembros. No obstante, esta soberanía se encuentra limitada por el Derecho Internacional, la economía, las finanzas, el comercio y la política global.
  • Uso legítimo de la fuerza: El Estado tiene la facultad de usar la fuerza coactiva únicamente en circunstancias extremas y bajo condiciones legales debidamente legitimadas.
  • Estado de Derecho: Por encima de todo, la organización debe constituirse como un Estado de Derecho.

El Estado de Derecho y el Principio de Legalidad

El Estado de Derecho se rige por una Constitución, la cual sirve como marco supremo en el que se desenvuelven todas sus leyes. Estas normas deben ser reales, aplicables y eficaces para el desarrollo social, expresando siempre la voluntad general de la ciudadanía. A este ordenamiento se someten tanto los ciudadanos como el propio Estado.

En este sistema impera el Principio de Legalidad emanado del Estado, siempre que este goce de legitimidad y que reconozca, garantice, consolide y defienda el ejercicio real de:

  • Principios democráticos.
  • Principios éticos de justicia.
  • Derechos humanos fundamentales.

Bajo este paradigma, ninguna ley será válida si contradice tales principios esenciales.

Organización Democrática y Valores Sociales

El Estado de Derecho representa una organización democrática de la vida social y política, fundamentada en las exigencias de la naturaleza humana: libre, racional, digna y respetable. Para cumplir con su fin, el Estado debe:

  • Reconocer y amparar: Proteger de forma jurídica y eficaz la libertad individual, la igualdad, la participación política y otros derechos democráticos fundamentales de todo ser humano.
  • Fomentar la colaboración: Favorecer la realización de estos derechos en colaboración con la sociedad civil y otros Estados.
  • Integridad institucional: Luchar activamente contra la corrupción.
  • Justicia distributiva: Repartir con justicia las cargas y los beneficios sociales y económicos.
  • Pluralismo y tolerancia: Respetar el pluralismo razonable, practicar la tolerancia y buscar consensos basados en la razón.
  • Solidaridad y equidad: Promover la igualdad de derechos, de oportunidades y la solidaridad entre los miembros de la sociedad.
  • Paz social: Defender una paz social fundamentada en la justicia.

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