La Primera y Segunda Internacional: origen del movimiento obrero organizado
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,41 KB
Actualizado el
Resumen
El texto explica la fundación de la Primera Internacional (AIT) en Londres en 1864, sus divisiones entre marxistas y anarquistas, y su disolución en 1876. A continuación describe la Segunda Internacional, fundada en París en 1889, su estrategia dual de acción política y sindical, sus símbolos y la ruptura provocada por la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa.
Puntos clave
- La Asociación Internacional de Trabajadores (Primera Internacional) se fundó en Londres en septiembre de 1864 y su manifiesto inaugural fue redactado por Karl Marx.
- La AIT se dividió entre marxistas, mayoritarios en países industrializados, y anarquistas liderados por Mijaíl Bakunin, con más implantación en España, Italia o Rusia.
- Los anarquistas fueron expulsados en el Congreso de La Haya de 1872 y la AIT se disolvió oficialmente en 1876.
- La Segunda Internacional se fundó en París en 1889 y estaba formada exclusivamente por partidos y sindicatos socialistas.
- Su estrategia combinaba la acción política en los parlamentos y la acción sindical basada en la huelga y la negociación colectiva.
- Sus símbolos fueron La Internacional, la bandera roja y el 1º de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores; su reivindicación emblemática fue la jornada de ocho horas.
- La tensión entre revolución y reformismo provocó la ruptura entre comunistas y socialdemócratas tras la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa de 1917.
Resumen generado con IA a partir del documento. Ponte a prueba
La Primera Internacional: La Asociación Internacional de Trabajadores (AIT)
La idea de formar una organización obrera internacional se materializó con la fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), también conocida como la Primera Internacional, en Londres en septiembre de 1864. Su manifiesto inaugural, redactado por Karl Marx, definía su carácter exclusivamente obrero y alentaba al proletariado a la conquista del poder político mediante la revolución social. Se crearon secciones locales y federaciones nacionales en los países de Europa occidental. En su seno convivían dos grandes tendencias:
- Los seguidores de Marx (marxistas o socialistas), mayoritarios en los países más industrializados como Alemania o Inglaterra.
- Los anarquistas, liderados por Mijaíl Bakunin, con mayor implantación en España, Italia o Rusia.
El conflicto entre marxistas y anarquistas
Pronto surgieron profundas discrepancias ideológicas y estratégicas que dividieron la Internacional. Los principales puntos de conflicto fueron:
- Radicalización: Los socialistas moderados iniciales fueron desplazados por las facciones más radicales, lideradas por Marx y Bakunin, quienes abogaban por acciones directas como las huelgas y la socialización de los medios de producción.
- Centralismo vs. Autonomía: El sector marxista pretendía centralizar la toma de decisiones en el Consejo General de Londres. Por el contrario, los anarquistas y antiautoritarios, con Bakunin a la cabeza, defendían una mayor autonomía para las organizaciones locales y nacionales.
- Participación política: El enfrentamiento se agudizó ante la propuesta marxista de crear partidos obreros para participar en la política parlamentaria. Los anarquistas se oponían frontalmente, rechazando cualquier forma de participación en el Estado y la política "burguesa".
Expulsión y disolución
Estas diferencias irreconciliables culminaron con la expulsión de los anarquistas en el Congreso de La Haya de 1872. Tras la escisión, los seguidores de Bakunin crearon su propia Internacional de tendencia antiautoritaria. Debilitada por el conflicto interno y la represión sufrida tras la Comuna de París, la AIT se trasladó a Nueva York y finalmente se disolvió de forma oficial en 1876.
La Segunda Internacional y el auge de los partidos socialistas
Tras la disolución de la Primera Internacional, el movimiento obrero, especialmente la corriente socialista, comenzó a organizarse a nivel nacional. En cada país se crearon partidos y sindicatos socialistas que actuaban de forma coordinada.
Estrategia dual: parlamento y sindicato
La estrategia se basaba en una doble vía de acción:
- Acción política: Los partidos socialistas participaron en la vida política, logrando representación en los parlamentos gracias a la progresiva implantación del sufragio universal masculino. Desde sus escaños, impulsaron importantes mejoras para la clase obrera, como la primera legislación laboral, los seguros sociales (enfermedad, jubilación) y la lucha por el sufragio universal femenino.
- Acción sindical: Los sindicatos, utilizando la huelga como principal herramienta de presión, buscaban mejorar las condiciones laborales y salariales a través de la negociación colectiva.
Los partidos socialistas más influyentes de Europa fueron el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y el Partido Laborista británico, estrechamente ligado a los sindicatos (Trade Unions). En España, aunque el socialismo era minoritario frente al anarquismo, se fundaron el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la Unión General de Trabajadores (UGT).
Fundación, símbolos y contradicciones
En 1889, coincidiendo con el centenario de la Revolución Francesa, se fundó en París la Segunda Internacional. A diferencia de la primera, estaba formada exclusivamente por partidos y sindicatos socialistas. La organización estableció una serie de símbolos que se convirtieron en señas de identidad del movimiento obrero mundial:
- El himno de La Internacional.
- La bandera roja.
- La celebración del 1º de Mayo como el Día Internacional de los Trabajadores.
Además, unificó reivindicaciones comunes, siendo la más emblemática la lucha por la jornada laboral de ocho horas.
Sin embargo, el gran debate interno de la Segunda Internacional fue la contradicción entre su objetivo teórico final —la revolución social— y su práctica política cotidiana, cada vez más centrada en el reformismo y la participación en el sistema parlamentario. Esta tensión se agudizó con el estallido de la Primera Guerra Mundial y culminó tras la Revolución Rusa de 1917, provocando la ruptura definitiva del movimiento socialista entre:
- Los comunistas, partidarios de la vía revolucionaria soviética.
- Los socialdemócratas, defensores de las reformas graduales dentro del sistema democrático.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo y dónde se fundó la Primera Internacional?
Se fundó en Londres en septiembre de 1864 con el nombre de Asociación Internacional de Trabajadores (AIT). Su manifiesto inaugural fue redactado por Karl Marx.
¿Por qué se dividió la Primera Internacional?
Se dividió por discrepancias entre marxistas y anarquistas sobre el centralismo frente a la autonomía, la radicalización de las acciones y la participación en la política parlamentaria. La expulsión de los anarquistas se produjo en el Congreso de La Haya de 1872.
¿Qué fue la Segunda Internacional?
Fue una organización internacional fundada en París en 1889, formada exclusivamente por partidos y sindicatos socialistas. Coordinó la acción del movimiento obrero en distintos países.
¿Qué símbolos del movimiento obrero surgieron con la Segunda Internacional?
Establecieron el himno La Internacional, la bandera roja y la celebración del 1º de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores. También unificó la reivindicación de la jornada laboral de ocho horas.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.