David Hume: Empirismo Radical y Crítica a la Metafísica

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Por eso, lo que habitualmente denominamos conocimiento no es más que anticipaciones de la realidad creadas por el hábito, la costumbre. A ese tipo de ideas, Hume las denomina creencias.

La Crítica a la Metafísica Tradicional

Nuestro conocimiento está basado en el principio de causalidad, entendido como una conexión necesaria entre causa y efecto.

Justamente es esa idea, el principio de causalidad, lo que va a criticar Hume. Realmente, nunca hemos tenido una impresión que sea la causalidad. Por más vueltas que le demos, sólo percibimos que primero ha ocurrido A y luego B. Pero no tengo una percepción de la causalidad. Ese principio de causalidad nace de haber percibido infinidad de veces que una piedra dirigida a un cristal produce una rotura del mismo, es decir, de que en infinidad de veces A y B se dan juntos. Pero no observamos nada más. Y lo que observamos no nos da seguridad para poder afirmar que en el futuro va a ocurrir de forma similar el mismo fenómeno, porque no podemos tener ninguna impresión sensible acerca del futuro.

El Rechazo de las Sustancias de Descartes

Hume va a denunciar la falta de legitimidad de la metafísica tradicional, que giraba en torno a las tres sustancias establecidas por Descartes: yo, Dios y mundo. Pero para Hume, desde su radical empirismo, no podemos aceptar nada de lo que no tengamos experiencia y, atendiendo a su teoría del significado, conceptos como el de "sustancia", "alma" o "Dios" carecen de sentido.

Siendo mucho más radical que ellos, Hume no está dispuesto a hacer ningún tipo de concesión: no tenemos impresión de ninguna sustancia, por lo tanto, no debemos admitirlas. Esto parece lógico aplicado al caso de Dios, pero... ¿cómo podemos poner en duda la existencia del yo o del mundo? Hume no pretende negar la existencia de sí mismo, algo que sería absurdo, sino que exista en nosotros un núcleo inalterable y común a todo ser humano llamado alma. El yo o alma, dice, no es más que una idea creada por el ser humano para unir en un haz, con una especie de nudo, todas las impresiones que tenemos. Pero jamás tengo experiencia de tal cosa, sino que mi vida es un correlato de experiencias que, gracias a la memoria, atribuyo a un sustrato que llamo yo. Por el hecho de que existan percepciones no tiene que haber un "sustrato" origen y continente de ellas. Aceptar el alma sería aceptar algo de lo que no tengo impresión (¿puedo ver, tocar, oír el alma?).

Los Límites del Conocimiento

Pero no es que Hume fuese un loco que quisiera eliminar de un plumazo todo lo que nosotros consideramos como real, sólo quiso dejar claro cuáles son las limitaciones de nuestro conocimiento.

El Valor de la Ciencia

La crítica de Hume conduce a una postura escéptica respecto al conocimiento científico. Para Hume, la ciencia es absolutamente necesaria e imprescindible para orientar y mejorar nuestras vidas. Lo que quiere dejar claro Hume es que no podemos tener absoluta certeza de nuestros conocimientos.