Emotivismo Moral de Hume: Sentimientos como Fundamento Ético

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El Emotivismo Moral de Hume: Sentimientos como Fundamento Ético

Para Hume, la razón no puede ser fundamento para la moral. La moral no posee carácter racional. Todas las éticas anteriores defendían que la razón podía llegar a ese tipo de razonamientos.

Crítica a la Racionalidad en la Moral

Frente a todos ellos, la teoría ética de Hume supondrá una dura crítica, lo mismo que ocurrió con la crítica a la metafísica. Según Hume, en la moral y en la ética no entra la racionalidad. La razón se centra en descubrir la verdad o falsedad; la moral y la ética se centran en la aprobación o desaprobación de las acciones morales. Claramente lo podemos entender con un ejemplo: dos personas pueden coincidir plenamente en la descripción de un hecho, y no coincidir en su valoración moral. La razón, dice Hume, consiste en describir el mundo. La ética y la moral, en valorarlo.

El Criterio de Aprobación y Desaprobación Moral

Hume se pregunta cuál es el criterio que usamos para aprobar o desaprobar una acción, para considerarla correcta o incorrecta. ¿Lo hacemos desde las impresiones o desde las ideas? Los que defienden que la razón debe dominar la moral, piensan que son las ideas las que nos hacen aprobar o desaprobar una acción. Sin embargo, para Hume la experiencia no confirma esto. Lo que hace que aprobemos o desaprobemos una acción es que sintamos que es justa o no. Cuando observamos una acción moral la asociamos a lo que nos resulta agradable o desagradable.

Lo podemos entender si nos damos cuenta de que habitualmente actuamos en base a un plan de índole racional, estudiamos y reflexionamos sobre las posibles opciones a tomar para adoptar una decisión idónea; pero también es cierto que estos razonamientos están basados en última instancia en creencias que están, en gran medida, imbuidas de emociones y sentimientos.

Los Sentimientos como Motivadores de la Acción

Hume defiende que muchas veces creemos en algo o hacemos algo porque nos resulta atractivo, porque nos gusta. Los sentimientos de atracción o repulsión motivan gran parte de nuestras acciones. Buscamos lo que nos causa placer. De este modo los juicios morales se sustentan en los sentimientos de placer y dolor, y no en la racionalidad. El bien va a ser aquello que nos complace mientras que el mal será lo que nos disgusta.

Emotivismo Moral: Emociones como Fundamento

Los principios morales, que filósofos como Aristóteles o Tomás defendían que son naturales, no son innatos según Hume. Proceden de la experiencia, de las observaciones y de los hechos que percibimos. Esta teoría que estamos explicando, como hemos dicho, se denomina “Emotivismo moral”, porque defiende las emociones y los sentimientos como el fundamento de la moral. Contemplar una acción virtuosa es lo que nos produce un sentimiento de aceptación, y contemplar una acción viciosa, el sentimiento de rechazo.

Relativismo y Subjetivismo en la Ética de Hume

Como vemos, si lo que defiende Hume es que “bueno” es aquello que me produce placer o lo veo útil, y “malo” es aquello que me produce disgusto o lo veo inútil, Hume defiende así una ética totalmente relativista y subjetivista.