La Metafísica de Descartes: Res Cogitans, Res Extensa y el Problema Mente-Cuerpo
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Las Sustancias Finitas en Descartes: Alma y Cuerpo
El alma no es sino pensamiento: es una sustancia finita cuyo único atributo es el pensamiento (juzgar, razonar, querer, imaginar, sentir, todos ellos actos conscientes: pensamiento y conciencia coinciden). Por eso Descartes llama al alma res cogitans (cosa o sustancia pensante).
La Res Cogitans y el Método de la Ficción Mental
El tipo de razonamiento empleado por Descartes para demostrar que el pensamiento es el único atributo del alma es muy curioso y se encuentra ya en Galileo: la ficción mental. «Puedo, en efecto —dice Descartes—, fingir mentalmente que no tengo cuerpo, y que no dependo del espacio (y no por ello dejaría de existir), pero no puedo fingir que no pienso; por tanto, lo que constituye mi esencia es pensar».
El Cuerpo como Extensión (*Res Extensa*)
El cuerpo (cualquier cuerpo) no es sino extensión: la extensión es su único atributo o esencia. Los “modos” propios del cuerpo son, fundamentalmente, la figura y el movimiento (y reposo). Se acepta, por tanto, la subjetividad de las “cualidades secundarias”. De este modo, Descartes geometriza el mundo corpóreo. La física cartesiana desarrollará las consecuencias de esta doctrina.
Distinción entre Cualidades Primarias y Secundarias
Descartes distingue entre:
- a) Cualidades Primarias (Cuantificables o matematizables): Magnitud, figura, número, situación, duración y movimiento.
- b) Cualidades Secundarias (Cualitativas, no cuantificables): Color, sonido, olor, gusto, etc.
Las primeras son objetivas: al ser matematizables y conocidas por la razón, se nos muestran clara y distintamente y, por lo tanto, Dios garantiza que pertenecen a las cosas. Las segundas son subjetivas: al ser conocidas a través de los sentidos, no poseemos de ellas certeza alguna y, por lo tanto, no podemos asegurar que les pertenezcan, sino que las pone el sujeto.
El Dualismo Cartesiano y la Comunicación de Sustancias
La concepción del hombre será, en consecuencia, dualista. Si el alma y el cuerpo son sustancias, no se necesitan mutuamente para existir. Tampoco se ve cómo puro pensamiento y pura extensión podrían estar unidos y en interrelación. En consecuencia, y en principio, el hombre no es sino el alma: «Este yo, es decir, el alma por la cual soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta más fácil de conocer que él».
Sin embargo, en otros lugares Descartes habla de una unión entre el alma y el cuerpo, empleando expresiones tomadas de la escolástica. Su pensamiento es, por tanto, bastante fluctuante en este punto. En cualquier caso, dejó planteado un grave problema: **¿cómo se relacionan alma y cuerpo en el hombre?** Este problema recibe, en la historia de la filosofía, el nombre de «problema de la comunicación de las sustancias».
Legado: Descartes y el Sistema Científico Moderno
Para terminar, aunque no hemos entrado en la física cartesiana y su explicación del universo, hay que decir que Descartes es el creador del otro gran sistema científico de la Edad Moderna. Sistema total, deductivo y con fundamentos metafísicos que ejercerá una enorme influencia en su época y que solo podrá ser desmontado por Newton. Así, toda la ciencia moderna basculó entre el empirismo de Bacon y Galileo, enemigos de los “sistemas totales”, y el racionalismo sistemático y metafísico de Descartes.