Desde las primeras obras de base realista, su dramaturgia ha evolucionado hacia una propuesta más personal, de experimentación permanente, que mantiene las mismas constantes temáticas: la reflexión sobre el individuo y la sociedad que lo rodea.
Formación y primeros éxitos
Se matriculó en la Escola d’Art Dramàtic Adrià Gual y, en 1963, obtuvo el Premio Josep Maria de Sagarra con Una vella, coneguda olor (1963), una visión desencantada de los años sesenta con unos protagonistas incapaces de plantar cara a la realidad hostil y opresora del franquismo.
Etapa de experimentación formal
Entre 1966 y 1969 inicia un teatro de experimentación formal con la trilogía sobre el mito de Drudània, una reflexión sobre la supervivencia de la cultura...